La Auyama, Sabor y Seguridad Alimentaria

La Cucurbita maxima, planta que es popularmente conocida como Auyama, Calabaza o Zapallo es de suma importancia para la seguridad y soberanía alimentaria de cualquier país, sobre todo en regiones de clima tropical ya que existe la posibilidad de cultivarla todo el año. La auyama puede producirse con éxito en distintos tipos de suelo, desde suelos arenosos con poca materia orgánica, hasta suelos pesados y arcillosos. Resiste el clima cálido siendo la temperatura optima para su cultivo entre los 25°C y 30°C, sin embargo puede cultivarse en temperaturas más bajas e igualmente producir frutos de buen tamaño y calidad.

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Auyama con buenas semillas para la Siembra. U.P.S. Renacimiento de La Botala, Mamporal, Edo. Miranda.

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Semillas en recipiente con agua para selección. U.P.S. Renacimiento de La Botala, Mamporal, Edo. Miranda.

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Asociación de cultivos de plátano y auyama. Sector La Guapa, Edo. Miranda, Venezuela. 

Fruto de auyama listo para la cosecha. U.P.S. Renacimiento de La Botala, Mamporal, Edo. Miranda, Venezuela.

Auyamas almacenadas bajo techo. Sector Los Galpones, Edo. Miranda.

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Acercamiento de las semillas de la auyama y de la pulpa que las envuelve. U.P.S. Renacimiento de La Botala, Mamporal, Edo. Miranda.

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Siembra de semillas sin seleccionar en surco. Paparo, Municipio Páez, Edo. Miranda.

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Control de Malezas con maquinaria; tractor acoplado a una rotativa. Sector Los Galpones, Edo. Miranda.

Sus raíces no penetran el suelo en gran profundidad por lo que puede asociarse a otros cultivos como el limón, la naranja, la lechosa, el plátano y el cambur sin afectar el desarrollo de estas plantas, también cabe mencionar que la auyama es un cultivo de ciclo corto y de rápida producción, pues en un lapso de 3 meses aproximadamente luego de la siembra, el fruto estará listo para su cosecha. 

 

A pesar de su fruto ser enorme la planta no demanda grandes cantidades de nutrientes de la tierra, por lo que no se convierte en una necesidad imperante en este cultivo el uso de abonos químicos, sin embargo sí se aconseja al menos enriquecer el suelo con materia orgánica para que en el mismo exista siempre la mayor cantidad de nutrientes posible. En cuanto a la nutrición humana podemos decir que la auyama es un alimento que no debería faltar en la mesa de ningún ser humano, pues es un excelente ingrediente para una alimentación balanceada ya que contiene minerales tan importantes como el calcio, hierro, fósforo y vitaminas como la A, B1, B2, B3 y B6. Igualmente la auyama por cada 100 g. De porción comestible del fruto contiene 1,5 g. de proteínas.

 

Otra de las razones por las cuales debe dársele gran importancia a la siembra de auyama desde el punto de vista de la seguridad y soberanía alimentaria de un país, es por el hecho de ser un rubro muy económico en comparación a los otros

rubros que se ofrecen en el mercado, pues las facilidades que ofrece la planta para su cultivo permite reducir los gastos en su producción, y su fruto convertirse en una posibilidad de alimentación más económica para las personas.

 

En Sembrando un País estamos comprometidos con el desarrollo de los campos, la alimentación balanceada de los pueblos y la soberanía de los mismos en cuanto a la producción de alimentos, por ello ofreceremos en este artículo diferentes técnicas de producción para obtener excelentes resultados en este cultivo, e igualmente continuaremos mencionando las ventajas para la seguridad y soberanía alimentaria que ofrece este rubro en cada paso del proceso de producción:

Paso 1. Selección de las Semillas:

Para ello se selecciona un fruto que esté bien formado y que no tenga ninguna deficiencia ni enfermedad (como hongos, pudrición, gusanos, etc.), extraemos las semillas de ese fruto y las removemos de la pulpa donde vienen envueltas, luego las introducimos en un recipiente con agua. En este recipiente se pueden dejar en remojo hasta por 1 día con la intención de descartar las semillas que floten y conservar solamente las que se han hundido. Este un método que popularmente se utiliza en los campos venezolanos para seleccionar la semilla de auyama, ya que se dice que la semilla que flota no tiene las condiciones necesarias para germinar o para producir plantas saludables.

 

Igualmente cabe destacar que si se utiliza este método se deben sembrar de inmediato todas las semillas que seleccionaron ya que al haber entrado en contacto con el agua las semillas iniciarán su proceso de germinación, el cual una vez comenzado es indetenible, por ello si se intenta secar y almacenar las semillas luego de que estas fueron hidratadas, las mismas se pudrirán al pasar unos pocos días. Si se desea extraer las semillas de un fruto para almacenarlas lo que se debe hacer es secarlas luego de extraerlas de la pulpa donde vienen envueltas, sin introducirlas en el recipiente con agua ni humedecerlas en ninguna forma.

 

Igualmente podemos extraer las semillas del fruto sin removerlas de la pulpa ni secarlas, en estas condiciones las podemos almacenar en una bolsa o recipiente por un tiempo máximo de 5 días. Si no deseamos utilizar el método de selección antes mencionado lo podemos obviar y pasar directamente de la extracción de las semillas del fruto a la siembra utilizando el total de las semillas obtenidas.

 

A pesar de que existen diversas empresas que producen y comercializan semillas de auyama, no es necesario comprarlas pues los mismos frutos que cosechemos en nuestra plantación

pueden proveernos de las semillas para la siguiente siembra sin riesgo alguno de que esto desmejore la calidad genética de las plantas ni las condiciones del fruto que producirán, pudiendo obtener las semillas para la siguiente siembra de cada cosecha que obtengamos. Si nos estamos iniciando en la siembra de auyama y no tenemos semillas para sembrar nuestro primer corte, podemos obtenerlas de una auyama que compremos en el mercado, sólo debemos asegurarnos de la excelente salud del fruto que estamos adquiriendo. Una vez que cosechemos los frutos producto de las plantas que generamos con estas semillas, podemos continuar extrayendo las semillas de estos frutos para la próxima siembra.

 

Este es otro de los motivos por los cuales la auyama es un rubro fundamental para la seguridad y soberanía alimentaria de cualquier país, ya que no se necesita de semillas producidas comercialmente por una empresa, lo cual puede convertirse en una limitante para la producción de alimentos si por alguna razón los productores no las pueden adquirir, ya sea porque las mismas no estén disponibles en el mercado o por el alto costo económico de las mismas. Al no requerirse semillas comerciales también los costos de producción del rubro son más bajos, al los costos de producción ser más bajos es menor el precio que pagarán finalmente las personas que adquieran el fruto en el mercado.

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Limpieza de terreno familiar con desmalezadora. Sector La Guapa, Edo. Miranda.

Paso 2. Siembra:

Como mencionamos anteriormente la auyama no es un cultivo exigente en cuanto al tipo de suelo, la podemos sembrar incluso en suelos con deficiencia de nutrientes donde cultivos exigentes en este aspecto como el maíz, el tomate o el pimentón no podrían prosperar. Esto no significa que podamos sembrar la auyama en suelos altamente ácidos (con un pH de 2 por ejemplo) o en arena de playa, pero sí significa que podemos producir este cultivo en una gran variedad de suelos cultivables, donde incluso otros cultivos más exigentes no podrían producirse con éxito. El relieve tampoco es un impedimento para producir auyama ya que la planta puede crecer y fructificar sin problemas en plano o en pendiente.

 

Sembrar las semillas es sumamente sencillo, no se requiere semillero, simplemente se eliminan las malezas que se encuentren en el área donde se va a sembrar, esto puede hacerse con machete o escardilla según sean las malezas que existan en la zona, una vez limpia la superficie a sembrar se abren pequeños agujeros en la tierra, lo cual se puede hacer con objetos tan simples como un palo o la punta del machete ya que solamente necesitamos introducir las semillas y taparlas con un pequeña capa de tierra. El marco de plantación recomendado es de 3 m. x 3 m. entre una planta y otra, en cada agujero se recomienda colocar hasta 3 semillas.

 

Sin embargo también se pueden colocar varias semillas en un surco o en diferentes agujeros, sin tomar una distancia de siembra específica y de igual manera obtener un buen resultado en cuanto a la producción de frutos. En caso de que se desee trabajar con maquinaria para realizar labores como el control de maleza, se aconseja utilizar un marco de plantación de 5 m. x 5m. entre una planta y otra.

 

Luego de la siembra si contamos con sistema de riego lo podemos activar con la intención de humedecer un poco la tierra e incitar a las semillas a germinar, igualmente podemos sembrar antes de que llueva para que así las semillas reciban su primera hidratación aprovechando este recurso natural.

 

Paso 3. Labores Culturales en el Cultivo:

Luego de la siembra se recomienda hacer el primer control de malezas entre los 17 y 20 días, de modo que evitemos que las otras plantas que crecen en la zona donde tenemos el cultivo compitan por agua, nutrientes y luz solar con nuestras plantas de auyama. Puede que tengamos que realizar el primer control de malezas antes del tiempo que hemos señalado, eso va a depender del tipo de malezas que exista en el lugar donde estemos cultivando. Posterior al primer control de malezas es conveniente supervisar la plantación y repetir dicha labor cuando observemos una proliferación muy abundante de malezas, y cuando las mismas superen en tamaño a nuestras plantas de auyama.

 

Una vez que la planta de auyama ha crecido hasta obtener el tamaño máximo de su desarrollo y se ha extendido en el terreno, no es necesario realizar más controles de malezas debido a que la planta comienza a crecer sobre las mismas, e igualmente sus grandes hojas les dificultan la obtención de luz solar lo que retrasa su crecimiento. Tampoco es aconsejable realizar controles de malezas en esta etapa del cultivo ya que las malezas se enredan en los tallos de la auyama y eliminándolas del terreno corremos el riesgo de lastimar nuestro cultivo.

 

Con respecto a las plagas la auyama nuevamente se nos ofrece como un rubro sustentable para la seguridad y soberanía alimentaria, pues las plagas que suelen atacar este cultivo son gusanos comedores de hojas y los daños producidos por los mismos no afectan la salud de las plantas a un nivel grave, es decir que las mismas siguen vegetando e igualmente pueden producir los grandes y sabrosos frutos que las caracterizan. Lo que significa menos costos de producción al no tener la necesidad de gastar en agroquímicos y a su vez un producto agrícola más sano para la alimentación humana.

 

Si cultivamos la auyama en el periodo de lluvias, que en Venezuela llamamos Invierno, o en el Ciclo de Norte-verano (periodo con lluvias menos abundantes que el invierno) no necesitamos sistema de riego, ya que la planta de auyama puede resistir varios días sin recibir agua y puede esperar a que llueva. Por supuesto si pasan 5 días sin llover y el suelo no está húmedo, debemos regar nuestras plantas bien sea con un sistema de riego o bien tengamos que hacerlo con manguera, regadora o recipientes con agua a modo de no perder el cultivo. 

 

Con respecto a los abonos ya habíamos mencionado anteriormente que no es una necesidad imperante incorporar abonos químicos al suelo, y que inclusive la auyama puede crecer en suelos con poca materia orgánica. Durante y después del cultivo se aconseja aplicar al suelo materia orgánica con la intención de mantener la concentración de nutrientes en el mismo.

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Plántulas de auyama con pocos días de haber germinado. Paparo, Municipio Páez, Edo. Miranda.

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Plantas sembradas sin haber utilizado un marco de plantación específico. U.P.S. Renacimiento de La Botala, Mamporal, Edo. Miranda.

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Plantas de auyama sembradas con un marco de 5m. x 5m. Sector Los Galpones, Edo. Miranda.

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Productor agrícola José Sándia realizando control de malezas con machete. Sector Los Galpones, Edo. Miranda.

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Planta de auyama grande y extensa creciendo sobre plantas de corocillo, en esta etapa del cultivo no es conveniente realizar el control de malezas. Paparo, Municipio Páez, Edo. Miranda.

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Gusano alimentándose de hoja de auyama. Sector Los Galpones, Edo. Miranda.

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Planta de auyama en suelo húmedo, en esta condición no se necesita hidratar el suelo. Sector Los Galpones, Edo. Miranda.

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Planta de auyama en suelo seco, en esta condición conviene hidratar el suelo. U.P.S. Renacimiento de La botala, Mamporal, Edo. Miranda.

Esta materia orgánica pueden ser restos de podas o de restos de malezas lo más triturados posible, e igualmente se puede incorporar humus de lombriz, composta y también bosta (excremento) de ganado o caballo en cantidades limitadas y nunca cercanos a los tallos de la planta, pues la fermentación de estos materiales puede generar un grado de acides muy alto que puede lastimar el cultivo. Si se desea incorporar grandes cantidades de excremento de ganado o caballo, se recomienda hacerlo posterior a la cosecha cuando ya no queden plantas productivas en el terreno que puedan ser afectadas.

Paso 4. Floración:

A los 60 días del cultivo aproximadamente comienza el proceso de floración, en esta etapa no se debe realizar el control de malezas para no correr el riesgo de lastimar las plantas ni causar perdidas en las flores. Cabe destacar que en el caso de la auyama existe la Flor Macho y la Flor Hembra, es decir que los órganos masculinos y femeninos de la flor se encuentran en dos tipos de flores diferentes, y no en la misma flor como sucede en el caso del limón por ejemplo.

 

El material de la Flor Macho debe combinarse con el material de la Flor Hembra para que pueda producirse el fruto, es decir que la Flor Macho debe polinizar a la Flor Hembra y de la mayor parte de este arduo trabajo se encargar insectos polinizadores como las abejas. Igualmente el polen puede viajar de una Flor Macho a una Flor Hembra por la acción del viento, pero en su mayor parte la polinización ocurre gracias a insectos polinizadores.

 

Cabe destacar que en distintas regiones existen personas que aprecian gastronómicamente la Flor Macho de la auyama y la utilizan en preparaciones culinarias, esto no se recomienda si cultivamos la planta de auyama con la intención de producir sus frutos, ya que si retiramos las Flores Machos de las plantas antes de que se haya efectuado la polinización, las Flores Hembras no producirán frutos.

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Flor Macho de la auyama. Paparo, Municipio Páez, Edo. Miranda.

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Flor Hembra de la auyama. Paparo, Municipio Páez, Edo. Miranda.

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Flor Hembra correctamente polinizada con fruto en formación. Paparo, Municipio Páez, Edo. Miranda.

Paso 5. Cosecha:

A los 90 días el fruto ya debería estar listo para ser cosechado, sin embargo después de iniciada la formación del fruto y cuando los mismos ya comienzan a adquirir  un tamaño resaltante dentro de la plantación, se recomienda supervisar su desarrollo para cosecharlos en su punto, es decir cuando la maduración de los mismos se está iniciando. Podemos cosechar desde el momento en que el fruto de la auyama comienza a cambiar al color anaranjado hasta el momento en que fruto se encuentra totalmente anaranjado, es decir en su punto máximo de maduración. A partir de este momento el fruto comienza a pudrirse y ya no será apto para el consumo humano, por ello se conseja cosechar cuando el fruto comienza a cambiar del color verde al anaranjado.

 

No se recomienda que los frutos permanezcan en el campo hasta llegar al punto máximo de maduración, pues se cuenta entonces con un lapso menor de tiempo para realizar la cosecha, comercialización y traslado de los frutos al mercado donde serán ofertados al consumidor final. En caso de que se esté cultivando con miras únicas al autoconsumo tampoco es aconsejable dejar los frutos en el campo hasta su punto máximo de maduración, pues se estarán cosechando todos los frutos cercano al momento de la descomposición de los mismos.

 

Para realizar la cosecha no se necesita ninguna herramienta, ya que se puede separar el fruto de la planta utilizando sólo las manos, e igualmente podemos utilizar un machete, tijeras o una navaja. Lo único que debemos tomar en cuenta al momento de cosechar es conservar un pedazo del pedúnculo de la planta y no retirarlo del fruto, pues de esta manera el mismo tendrá una duración más longeva antes de su descomposición.

 

En caso de fuertes lluvias que puedan provocar encharcamientos en la plantación, se recomienda cosechar todos los frutos que estén en su punto de cosecha de una sola vez y no dejarlos en el campo, pues corremos el riesgo de que se pudran o sean gravemente afectados por hongos.

 

Luego de terminado el proceso de cosecha el ciclo en el campo vuelve a iniciar, podemos extraer las semillas de los frutos que cosechamos y utilizarlas para sembrar nuevamente. Como hemos visto la auyama es un rubro muy fácil de cultivar, y debido a la muy baja incidencia de plagas que presenta se puede realizar de manera agroecológica, por ambas razones este cultivo es perfecto para huertos familiares y agricultura urbana, e igualmente es un cultivo ideal para iniciarse en la producción agrícola.

 

Para finalizar este artículo queremos recapitular todas las razones por las que debe tomarse muy en cuenta este rubro para la seguridad y soberanía alimentaria de cualquier país:

 

Razones Económicas: La semilla puede extraerse del mismo fruto que se cosecha de manera indefinida, sin afectar la calidad de los futuros

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Fruto de buen tamaño, aún no está listo para la cosecha debido a que no ha iniciado la maduración. Paparo, Municipio Páez, Edo. Miranda.

Fruto con maduración iniciada, se puede cosechar o dejar en campo hasta que madure un poco más. U.P.S. Renacimiento de La Botala, Mamporal, Edo. Miranda.

Fruto con maduración media, buen punto para la cosecha. U.P.S. Renacimiento de La Botala, Mamporal, Edo. Miranda.

Fruto con maduración avanzada, es conveniente realizar la cosecha y no dejarlo más tiempo en el campo. U.P.S. Renacimiento de La Botala, Mamporal, Edo. Miranda.

Cosecha de Fruto con tijeras para podar. Paparo, Municipio Páez, Edo. Miranda.

Fruto cosechado con tijeras para podar, nótese que parte del pedúnculo de la planta se ha conservado. Paparo, Municipio Páez, Edo. Miranda.

frutos. No son necesarios los agroquímicos porque no suelen presentarse plagas que puedan dañar severamente el cultivo, no es imprescindible el uso de abonos químicos, no se necesita una gran cantidad de personas para mantener una plantación.

 

Razones Climáticas, Geográficas y Agrícolas: Se puede cultivar con facilidad en diversas regiones con distintos tipos de clima, puede cultivarse en pendiente, no requiere agua de manera constante, acepta distintos tipos de suelo, no demanda una alta cantidad de nutrientes de la tierra, es un cultivo de ciclo corto.

 

Razones de Transporte y Distribución: Su fruto es muy rustico, se puede transportar amontonado en camiones mientras no se encuentre en su punto máximo de maduración. Si se realiza la cosecha en el inicio de la maduración y se conserva parte del pedúnculo de la planta adherido al fruto, puede durar varias semanas sin necesidad de refrigeración antes de su descomposición.

 

Por ende la auyama es un rubro económico, importante en la alimentación balanceada y que ofrece muchas facilidades para lograr su producción de manera exitosa sin incurrir en grandes gastos por parte del productor. En Sembrando un País hacemos un llamado a todas aquellas personas e instituciones que están relacionadas a la agroalimentación, a continuar la producción de la auyama, a introducir este cultivo (así sea en pequeñas extensiones) en lugares donde aún no se produce, y a tomarlo siempre en cuenta como un rubro imprescindible para la seguridad y soberanía alimentaria.

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