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Para Nosotros el Campo es Primero

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1. Reconocimiento de la Enfermedad: La Sigatoka es una enfermedad de origen fungoso muy conocida a nivel mundial por afectar los cultivos de Banana (Cambur) y Plátano (Banano). Es producida por el hongo Mycosphaerella fijiensis, afecta las hojas de las plantas y es fácil detectar su presencia, puesto que las hojas presentan manchas de color amarillo con puntos negros, que posteriormente (con el avance de la enfermedad) se tornarán en manchas de color marrón oscuro con puntos negros.

 

La enfermedad puede presentarse en cualquier parte de la hoja, iniciando generalmente en los bordes y avanzando hacia las partes céntricas. Cuando la hoja es completamente afectada por la enfermedad parecerá que la misma se ha secado y cumplido su ciclo en la planta de manera natural, sin embargo esto en realidad se debe a la Sigatoka.

 

También cabe decir que el hongo Mycosphaerella fijiensis puede trasladarse de una hoja a otra en la misma planta y también viajar de una planta a otra y afectar buena parte del cultivo de Plátano o Banana (Cambur). Esto se debe a que sus ascosporas y conidios (que son los tipos de esporas a través de las cuales se reproduce este hongo) pueden ser trasladas por el agua o el viento al igual que las esporas de otros hongos.

 

Las temperaturas óptimas para la germinación de las esporas del hongo se encuentra entre los 26 ºC y 28 ºC, los momentos de más alta incidencia de esta enfermedad corresponde a los periodos de lluvias y estos se debe a que tanto las ascosporas como los conidios requieren de humedad para poder germinar.

gallery/logo sembrando un país obtimizado

Recomendaciones Agronómicas: Sigatoka y Control Preventivo

detalle de Hoja de plátano con Mycosphaerella fijiensis

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detalle de hoja de plátano con afectación por sigatoka
hojas de cambur o banana afectadas por sigatoka

El daño que finalmente causa este hongo desemboca en la necrosis del tejido foliar de las hojas, es decir en la muerte de las mismas; sin las hojas las plantas no pueden realizar la fotosíntesis, y sin este proceso las plantas no generan Oxígeno (O2) ni azúcares provenientes de la transformación del Dióxido de Carbono (CO2) y del agua.

 

Por otra parte, sin las hojas el racimo de Cambur o Plátano quedará completamente expuesto a la luz solar y esto podría provocarle severos daños que van desde perdida del peso del racimo, daños por quemaduras en regiones con fuerte penetración de los rayos solares, y maduración prematura de los racimos o de algunos frutos del mismo.

Racimo de plátano y hojas con sigatoka

2. Control Preventivo de la Sigatoka: En regiones donde se cultiva ampliamente el Plátano o la Banana es común el uso de fungicidas químicos para controlar el Mycosphaerella fijiensis, sin embargo la principal desventaja de este tipo de control (a parte del daño ambiental) es la resistencia química que va creando el hongo a los fungicidas. Esta resistencia será transmitida por el hongo a las nuevas esporas que genere, las mismas perfeccionarán esta resistencia y a su vez la transmitirán a futuras esporas, para finalmente dar como resultado una generación de Mycosphaerella fijiensis resistente a los ingredientes activos con los que se le ha venido combatiendo.

deshoje en planta de banana o cambur

También cabe destacar que los productores de Plátano y Banana que visitamos en Venezuela durante las grabaciones de nuestro Programa de Televisión, así como los Ingenieros Agrónomos que entrevistamos nos recomendaron el control preventivo como método de control principal para convivir con este hongo, y resaltamos la palabra "convivir" ya que pensar en su erradicación total es una idea quimérica debido a la gran proliferación que ha logrado a nivel mundial.

 

El control preventivo es muy fácil de aplicar, consiste en deshojar o podar las hojas que presentan afectación por Sigatoka. Recomendamos realizar el deshoje con machete debido a que es una herramienta ligera y cómoda en su manipulación para esta labor.

 

Para deshojar procedemos a ubicar el filo del machete lo más cercano posible al pseudotallo de la planta, podemos realizar el corte de la hoja de abajo hacia arriba ó de arriba hacia abajo (como nos sea más fácil) lo importante es cortar como si utilizáramos un serrucho y evitar cortes directos con mucha fuerza que puedan eliminar hojas no afectadas o lastimar el pseudotallo de la planta.

 

Es común observar en plantaciones de Musáceas como Cambur o Plátano que cuando se realiza el deshoje los restos de las hojas que se eliminan de la planta son dejados en el campo para que sean aprovechados por diferentes insectos, animales y microorganismos benéficos para en un futuro servir como abono orgánico para las plantas.

 

Sin embargo recordemos que estamos eliminando hojas que tienen la presencia de un hongo, si dejamos este material vegetal en la plantación las esporas del Mycosphaerella fijiensis que aún continúa habitando en ellas, podrían ser trasladadas por el viento a otras plantas.

detalle de deshoje en planta de cambur o banana
deshoje y hojas de cambur en el suelo

Por ello lo mejor es asegurar la eliminación del material afectado designando una zona en la plantación donde se realizará una quema controlada de las hojas afectadas por Sigatoka, así como del material vegetal (de cualquier planta o cultivo) que se encuentre afectado por una plaga, hongo o enfermedad.

 

Los Productores que no realizan la quema de estos materiales afectados, al momento de aplicar el deshoje pican la hoja para reducirla a trozos más pequeños con la intención de que se descomponga más rápido en el suelo; esta práctica también es muy acertada para realizar la quema controlada.

 

Para poder realizar esta labor de forma más rápida y no tener que esperar a que el material afectado pierda humedad por efecto del sol para poder realizar la quema, podemos tener en el área de quema monte, ramas y otros materiales vegetales secos, sobre estos materiales se colocarán los trozos de las hojas que quemaremos.

 

Al momento de deshojar podemos acumular varios grupos de hojas enteras en diversos puntos de la plantación, luego estas hojas serán trasladas al área de quema donde serán reducidas a trozos más pequeños sobre el material vegetal seco que utilizaremos para garantizar que el fuego pueda encender con fuerza y quemar los trozos de hoja con presencia de Sigatoka.

Las cenizas que se generarán de este proceso se pueden incorporar posteriormente al suelo como abono orgánico para aportar minerales como calcio y potasio, sin embargo debemos asegurarnos de que entre las mismas no se encuentre ningún resto de material vegetal intacto o que no se encuentre completamente reducido a cenizas.

reducción de hojas podadas de cambur o banana

La importancia fundamental de quemar las hojas con presencia de Sigatoka es que cuando realizamos el deshoje, parte de los tejidos de las hojas que eliminamos y que aún no han sido alcanzados por la enfermedad, continúan vivos y por lo tanto siguen proporcionando un medio a través del cual el hongo se puede seguir reproduciendo.

 

Sumado a lo mencionado anteriormente de que las esporas del hongo pueden ser trasladadas por el viento a otra planta.

Si estamos cultivando en áreas urbanas comprendidas por pequeños patios o jardines de viviendas, y además tenemos a nuestro alrededor otras casas no podremos realizar la quema controlada del material afectado. En este caso podemos recomendar reducirlo lo más que se pueda y desecharlo junto con el aseo urbano, ciertamente no es la medida que más nos convence pero ni es conveniente dejar el material en nuestro espacio productivo, ni podemos quemarlo tratarse de un área donde habitan otras personas en espacios muy cercanos.

 

No queremos finalizar esta publicación sin mencionar que en países como México se han realizado estudios para determinar si el hongo Mycosphaerella fijiensis puede ser controlado por Trichoderma harzianum, un hongo que se utiliza como fungicida biológico debido a que parasita y se alimenta de otros hongos. Estos estudios se han realizado en laboratorios y en casas de cultivo, dando como resultado en algunos casos un control con 68% de efectividad, lo cual podría ser muy prometedor para el futuro del cultivo de Plátano y banana. Sin embargo debemos esperar a que se tengan resultados más concretos para poder indicar algunas recomendaciones al respecto.

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